Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
sábado 17 agosto 2019,
Vivo En Chetumal

Salud : Traumatismo craneoencefálico en niños: ¿Qué hacer?

Salud : Traumatismo craneoencefálico en niños: ¿Qué hacer?

 

Un día normal estamos terminando las labores del hogar y le dejamos encargado al marido al bebe para que lo vigile, cuando de repente oímos un golpe seco y nuestro corazón se detiene, el bebe se cayó de la cama. A cuántos de nosotros se nos ha caído un bebe, sea nuestro hijo o no (y si no lo es la regañada que nos espera). Realmente es algo muy común, pero eso no significa que sea algo trivial. Como padres a la mente se nos viene algunas de estas preguntas: ¿Qué hago? ¿Puedo dejar que se duerma?   ¿Debo tomarle una radiografía?   ¿Es urgente que lo revise el médico? ¿Cuáles son las medidas inmediatas que debo realizar? ¿Qué manifestaciones clínicas me pueden indicar que el golpe puede ser grave?  ¿Debo administrarle algún medicamento?   Ha vomitado varias veces, ¿qué hago? ¿Puede tomar sus alimentos regularmente?

Para entender sus consecuencias y conocer su manejo empezaremos por definirlo.

En términos médicos un golpe en la cabeza se define como traumatismo craneoencefálico, que puede producir la alteración de la función cerebral, la que generalmente y dependiendo de la causa resulta temporal. Dependiendo de la edad del niño se determinan los diferentes mecanismos del traumatismo, aunque en todos los grupos de edad predomina la caída accidental.

Generalmente  en el primer año de vida (antes de iniciar la deambulación) las caídas son provocadas por la motilidad excesiva y por descuido en la vigilancia, asociada a las reacciones imprevisibles de niños.

Entre los 12 a los 24 meses las caídas son desde pequeñas alturas, incluyendo la suya propia, que se favorece por la deambulación insegura propia del principiante.

 Por encima de los 2 años: Caídas de mayor altura, accidentes urbanos (atropellos), en parques infantiles (tobogán, etc.) y traumatismos escolares. Se favorecen por la hiperactividad fisiológica de ésta etapa, el inicio del instinto de competitividad y la ausencia de sensación de peligro.

Ante un traumatismo craneoencefálico los padres deben vigilar la aparición de las siguientes manifestaciones, las que pueden indicar un mayor compromiso neurológico y por lo tanto la revisión médica inmediata:

  • El estado de conciencia: somnolencia o adormecimiento fuera de las horas habituales, falta de memoria.
  • Los cambios de carácter o la conducta (irritabilidad, etc.)
  • La aparición de vómitos en proyectil
  • Movimientos anormales, desde alteraciones de los movimientos oculares hasta crisis convulsivas.
  • Sangrado por nariz, oídos y boca.
  • Sangrado en el sitio del golpe
  • Desigualdad en el tamaño de las pupilas.
  • Pulso inferior a 60 latidos por minuto.
  • Dolor de cabeza especialmente intenso.
  • Alteraciones en la visión (visión doble, visión borrosa).
  • Alteraciones del equilibrio (al estar de pie o durante la marcha)
  • Hundimientos o deformaciones en el cráneo

 

Algo importante que hay que recordar es que cuando sucede un traumatismo craneoencefálico el médico o el pediatra decidirá los estudios que deberán realizarse y el manejo inmediato. Si se sospecha de una fractura de cráneo, se le practicará el estudio radiológico necesario, para confirmar o descartar la misma. La fractura de cráneo generalmente nos hace sospechar que el traumatismo fue intenso y por lo tanto deberá vigilarse estrechamente la evolución del niño con el propósito de evitar complicaciones.

El vómito es el signo que se presenta en más de la mitad de los casos, sin embargo por sí sólo no es un indicador de la gravedad del traumatismo, a menos que se presente en forma repetida, incoercible y con gran fuerza, lo que se conoce como vómito en proyectil, que traduce aumento de la presión intracraneana, por lo que debe informarse de inmediato a su médico para iniciar el manejo oportuno.

En forma general cuando sucede el traumatismo craneoencefálico debe evitarse la administración de líquidos, alimentos, o medicamentos, en tanto no sea valorado por su médico y él decida su tratamiento.

Durante las primeras 72 horas posteriores al traumatismo deben vigilarse las manifestaciones ya descritas, sin embargo aunque es menos frecuente, algunas de ellas pueden aparecer después de la primera semana de ocurrido el accidente.

Hay que recordar que ningún traumatismo es insignificante, por lo que siempre debe consultar a  su médico, quien decidirá el momento para la revisión médica del niño.

 

Cualquier duda, aclaración o queja me pueden contactar por Twitter o escribir su comentario aquí, hasta el próximo post 😀

 

Información tomada del: Dr. Alejandro Serrano Sierra.

Acerca del Autor

Médico, Cantante de Baño y Cinéfila.

Share This